La Historia de Leonora Carrington

Leonora Carrington nació en South Lancaster, Inglaterra. Fue la segunda y única mujer de cuatro hijos. Su padre era un magnate de la industria textil; su madre y nana irlandesas, le compartieron cientos de cuentos gaélicos durante su infancia.

Gracias a su férrea rebeldía, rechazó su destino como dama de alta sociedad y fue expulsada de las mejores escuelas religiosas. A pesar de la oposición de su padre, quien consideraba la profesión artística como exclusiva de pobres y homosexuales, su madre la motivó para terminar sus estudios en el Chelsea School of Art de Londres.

Se apasionó por el pintor Max Ernst tras ver su obra en la Exhibición Surrealista Internacional de Londres en 1936, aun antes de conocerlo en persona. Finalmente, lo conoció durante una fiesta en 1937 y se sintieron fuertemente atraídos, tras lo cual él se separó abruptamente de su esposa y se mudaron juntos a París.

Desafortunadamente, su época de unión duró muy poco, pues él fue apresado durante unas semanas por las autoridades francesas en un campo de concentración al inicio de la Segunda Guerra Mundial, por ser un “extranjero enemigo”. En 1940, poco después de la ocupación Nazi, fue apresado por la Gestapo.

La guerra y el cautiverio de su amado forzaron la huida de Carrington a España, donde su ansiedad y delirios de persecución culminaron en una crisis nerviosa en la Embajada de Inglaterra en Madrid. Sus padres intervinieron y la hospitalizaron en un hospital psiquiátrico.

Ella recuerda esa etapa como la más espantosa de su vida y la plasmó en su libro “Memorias de Abajo”. Su enfermera la ayudó a huir a Lisboa, donde se refugió en la Embajada de México. Ernst logró fugarse a Estados Unidos; aunque ya eran libres, los dos habían sufrido tanto que fueron incapaces de volver a estar juntos.

Carrington logró escapar de Lisboa gracias al escritor y diplomático mexicano Renato Leduc, amigo de Picasso, con quien contrajo matrimonio civil para lograr viajar juntos. Así fue como llegó a México, el país que la acogió y sigue siendo su hogar.

En México, tras divorciarse de Leduc, se casó con el fotógrafo húngaro Emerico Weisz, el padre de sus dos hijos; Gabriel Weisz, poeta intelectual y Pablo Weisz, artista surrealista y reconocido doctor.

Durante los 1940’s, se ganó la amistad y admiración de Salvador Dalí, Pablo Picasso, André Bretón, Octavio Paz, Remedios Varo y Luis Buñuel. Su primera exhibición importante la hizo en 1947 en la Galería Pierre Matisse de Nueva York.
A pesar de estar catalogada como una de las mejores expositoras del arte surrealista, su acercamiento a esta corriente fue a través de vínculos amorosos, como le sucedió a Remedios Varo por estar casada con Benjamín Pret y a Gala, la musa de Dalí.

Leonora ha contribuido al arte del siglo XX no sólo en la plástica, sino también en importantes obras literarias. Autora de novelas y cuentos, en 1938 publicó su primer libro de relatos fantásticos “La casa del muerto”, ilustrado por Max Ernst. “El séptimo caballo” es una edición de 1992 que reúne sus cuentos más significativos.

Lo mexicano se plasmó con gran fuerza en la creación de Leonora, como en una de sus obras maestras, el mural “El mundo mágico de los mayas” que pintó en 1963 para el Museo Nacional de Antropología de Chiapas, fundiendo imágenes del libro sagrado de los mayas con la gran magia de el misticismo precolombino.

A principios de los sesenta escribió “La invención del mole”, una obra de teatro corta donde mezcla la leyenda de la invención del mole con la pasión de Carrington por la alquimia gastronómica. También plasma el enfrentamiento de dos culturas, imaginando que el arzobispo de Canterbury visita la corte de Moctezuma.

El 14 de noviembre del año 2000 fue condecorada parte del Order of the British Empire por la Reina Isabel II.



Artículo Producido por el Equipo Editorial Explorando México.
Copyright Explorando México, Todos los Derechos Reservados.