La Estela de Luz en México

La Estela de Luz es un monumento creado para conmemorar los 200 años del inicio de la Independencia de México. Este monumento se ha intentado establecer como símbolo de la grandeza del país de acuerdo al Gobierno Federal. La Estela de Luz es a la vez una maravilla de la arquitectura mexicana, y un gasto muy cuestionado por muchos mexicanos. Su creación fue sometida a una convocatoria cerrada anunciada en Enero del 2009, en la que figuraba que la fecha de inicio de la construcción tenía que ser en Junio de ese mismo año. El proyecto ganador fue el del Arq. César Pérez Becerril, mientras que el fideicomiso de fondos para la construcción estaría en el Banco Banejército. La empresa contratada fue III Servicios, S.A. de C.V. una empresa paraestatal. Fue hasta que se inició la construcción que se hizo necesario un cambio en el contrato original, pues de acuerdo a nuevos cálculos, los cimientos originales que se planteaban con una profundidad de 30 metros, tenían que ser rediseñados a 50 metros. Así empezó entonces ha modificarse el costo original de la obra que se había establecido en 393 millones de pesos. Conforme fue pasando el tiempo, diversos fenómenos y nuevos retos que el diseño original no contemplaba aparecieron, por lo que el costo fue incrementándose.  El plano original de la Estela de Luz comprendía dos placas representativas de los dos siglos que conforman el Bicentenario. Su altura final sería de 104 metros desde el nivel de la plaza y 9 metros de ancho en su base y un peso de 800 toneladas.  Sobre esto último también hubo que hacer modificaciones para reforzar la construcción, pues no mostraba tener una adecuada resistencia ni a los vientos ni a los movimientos sísmicos característicos de la región. ¡El peso del monumento aumentó de las 800 toneladas a más de 1600!  Esto retrasó muy significativamente el proyecto, por lo cual el plazo de entrega original (Septiembre del 2010) se volvió inalcanzable. Tras celebrar nuevos contratos, derrumbar partes ya hechas y realizar modificaciones, la Estela de Luz del Bicentenario fue inaugurada el 8 de enero del 2012 por el Presidente de la República, quien propuso que fuera un emblema para el pueblo de México. En la hermosa ceremonia que duró 30 minutos, hubo fuegos artificiales, ópera, música, baile y obviamente el encendido de la Estela. El sistema de iluminación consta de 1,704 placas de cuarzo translúcido, las cuales se encienden individualmente por computadora. La proyección se armoniza con música, lo que logra un maravilloso efecto ambiental.   Sin embargo, fue desde el día siguiente a la inauguración cuando se empezó a cuestionar al Gobierno Federal con marchas, protestas y reclamos en los medios de comunicación acerca del costo final de la obra: $1’035,880,000.00, a los que se sumaron los 3 millones 850 mil pesos que destinó la CONACULTA para la inauguración (y el millón gastado en la ceremonia de la primera piedra colocada). Posteriormente se publicó un estudio del Colegio Mexicano de Ingenieros, quienes dictaminaron que la Estela BIEN PLANEADA se podría haber hecho con 500 millones de pesos, o sea, menos de la mitad del costo. Todo esto en un país donde las condiciones de pobreza alcanzan a más del 40% de la población. Dejando de lado los cuestionamientos económicos, la Estela también ha sido censurada por otras causas como las ambientales. Greenpeace criticó severamente el hecho de que se ocupen más de 43,000 kilowatts en su encendido, lo que equivale a liberar 35 toneladas de dióxido de carbono, por día, al ambiente. Esto se opone a la campaña del Gobierno sobre el “ahorrar electricidad” que llega a tal grado de regalar focos ahorradores. Finalmente, artísticamente la Estela (y su diseñador) han sido tachados de ser poco originales al existir monumentos similares en países como Alemania e Inglaterra. Asimismo los especialistas en arte lumínico piensan que ofrece una visión muy plana. A esto se le suma que muchos la ven despectivamente por estar gran parte del tiempo encendida en color amarrillo, lo que le ha valido el apodo de “La Suavicrema” la cual, como todos saben, es una galleta amarilla, larga y plana. En conclusión, a opinión de muchos la Estela de Luz es un lujo que los mexicanos merecen, mientras que otros la ven como un símbolo de despilfarro y corrupción; y aunque ha sido objeto de auditorías y de escándalos, ¡la verdad es que pocos pueden pasar a su lado sin advertir su colorida y magnífica presencia! Por que no nos cuentan que opinan ustedes de este monumento en los comentarios? Foto: Gobierno Federal Foto: Vladimix